Y de un tiempo a esta parte, según haces balance de lo que ha pasado, de las cosas que has hecho y de las experiencias que has tenido, llegas a la conclusión de que no podía haber sido de otra forma. ¿Porqué? Porque hasta ahora has pensado que podías hacerlo todo, que podías experimentarlo todo, que todo estaba a tu alcance...Pero no habías contado con la posibilidad de que quizá no podrías hacerlo. Era eso lo que te frustraba, pensabas que todo era posible y no veías tus propias limitaciones, así que ibas de fracaso en fracaso, pensando cómo era posible que todo saliese siempre mal, empezando a sospechar que había una especia de karma, de modo que hubiese alguien a quien le pasasen todas las cosas buenas que sentías que el mundo te debía a tí.
Pero una vez ves cuales son tus limitaciones y las aceptas, puedes continuar adelante, porque, de repente, sabes a lo que puedes aspirar, sabes qué puedes hacer...y sabes que depende exclusivamente de tí.

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