Qué penita dáis, almas de cántaro. ¿No os dáis cuenta de lo que os perdéis? ¿Porqué siempre lo estáis dejando todo para más adelante, cuando sabéis perfectamente que el momento es ahora? ¿Qué es lo que os asusta tanto que no sois capaces de dar un paso al frente?

 

Recordad que quien no arriesga, no gana...