Una conversación que nunca tuve (aunque quizás la tenga algún día)
- Hermanito...
- ¿Sí?
- ¿Estás bien?
- Sí.
- No me lo creo mucho, pero bueno...
- Estoy bien.
- Sabes que puedes contarme lo que sea.
- Ya lo sé.
- Pues cuéntame qué te pasa, por favor.
- Hay cosas que me reservo para mí.
- Creí que había confianza entre nosotros...
- Y la hay.
- Entonces, ¿porqué no me lo quieres contar?
- Deja que te explique algo: Yo confío en tí, de hecho, nunca pensé que acabaría haciéndolo, pero así es. Lo que pasa es que yo no tengo que decírtelo, prefiero demostrarlo. Yo no quiero que me digas que confías en mí, quiero que me lo demuestres, igual que hago yo. Sabes que si te tengo que contar algo lo haré, sabes que yo nunca te he mentido ni me siento capaz de hacerlo...y también sabes que hay cosas que por mucha confianza que se tenga en el otro no se cuentan, al menos en un primer momento. Prometí que te lo contaría algún día, y lo haré. Ahora te toca a tí confiar en mí. Nunca te lo he dicho, porque ya lo has dichotu bastante por los dos, prefiero que esa frase no pierda su significado.
- Hermanito...
- Dime.
- Confío en tí.
- (Sonrisa) Tenías que decirlo ¿eh?
