El título lo dice todo ¿no?, para qué vamos a hablar de lo que haremos, si luego no hacemos nada...palabras, palabras,palabras...que se lleva el viento...cuanta razón tiene ese viejo refrán español que dice: "Obras son amores, y no buenas razones"...al menos ya no habrá que hablar más...de cómo será el futuro y cosas así, porque el presente no vale un pimiento, no se puede curar lo que ya ha metastatizado con un par de aspirinas y buenas palabras...y por supuesto, que nadie pretenda quedar como el bueno,porque si hay algo que odio, es el ventajismo. Yo tengo la conciencia muy tranquila, sé lo que he hecho y lo que no he hecho, he admitido mi parte de culpa, pero también he intentado que todos remaran en la misma dirección, y por un momento, parecía que lo conseguía...Me equivoqué, y ahora, como en el cuento de la lechera, ya no tengo un futuro brillante, por no ver que sólo hablando no se solucinan las cosas...